colectivo kalenas en acción

 

Hace unas semanas aceptamos un desafío, convertir un gran espacio vacío (para nosotras, gigante), en un lugar acogedor para recibir a los niños y sus padres (tíos, abuelos, primos, padrinos, que nadie se sienta excluido) durante el mes de julio. La consigna era, además de que el espacio fuera acogedor, que se pudieran distinguir en él cuatro espacios principales; uno dedicado a la lectura, uno al juego, otro a la creación y el hacer y otro para ser espectadores.

Nos asustamos ante la inmensidad del lugar, pero poco a poco fueron surgiendo las ideas. Primero decidimos los materiales predominantes. En un principio propusimos lana, papel y tela, aunque al final, los que ganaron más espacio fueron la lana y el papel. Luego vinieron los colores, que fuimos adaptando a medida que compramos los materiales y terminaron siendo rojo, amarillo y azul celeste. También decidimos que en la decoración predominarían las formas geométricas y nos decidimos por cuadrados, triángulos y círculos.

Ante un espacio tan grande, nos surgió la necesidad de cortarlo de alguna manera, poner un eje sobre el cual articular los demás espacios. Se nos ocurrió la idea de una gran cortina. Esta sería de cartulina, con los colores y las formas elegidas. Así comenzamos a cortar triángulos, cuadrados y círculos de colores y  luego a coserlos…

 

 

 

Las dimensiones de la cortina son bastante impresionantes, así que para calcular como iba, comencé a pegar las tiras en la pared de casa…

 

 

Cuando tuvimos todo listo, tocaba armar la cortina en el lugar, primero en el piso…

Luego había que subirla y ver cómo la sosteníamos. Tuvimos mucha ayuda extra para poder subir a la pequeña, especialmente de Érica, que se encargó de fijarla. (La segunda foto la tomé prestada de la página de Punto de Encuentro)

 

 

 

He aquí la cortina recién colocada…

 

 

Luego tocó terminar de definir los espacios y comenzar a armarlos. Marcamos pizarrones que luego Santiago y Érica pintaron. Ellos también nos ayudaron pintando cubos de madera y colocando cajones en la pared y luego nosotras les fuimos dando pequeños toques para ir redondeando nuestras ideas. Trabajamos mucho con clavos y lanas, haciendo dibujos abstractos y escribiendo palabras.

 

 

 

 

 

 

 

En el espacio de lecturas nos decantamos por escribir con luces y sombras.

 

 

 

 

Para sentarse hicimos algunos bancos con diarios (donados por La Diaria) y almohadones de colores con formas geométricas. Completamos con prismas blancos que ya tenían en el lugar, al igual que las mesas para el espacio de taller.

 

 

 

Las pantallas para las lámparas adicionales fueron gentileza de Pescando nubes que afiló bien su trincheta y se puso manos a la obra 🙂

 

 

 

 

Al suelo le pintamos rayuelas y círculos de colores.

 

 

 

 

Algunos juegos que hicimos…

Paneles de madera para dibujar con lana.

 

 

 

Susurradores…

 

 

Me gusta el limón hizo sus equilibristas.

 

 

Cosas de Juana hizo tatetíes de tela.

 

bmec12

 

También introdujimos un poco de reciclaje, no solo en los susurradores que son hechos con tubos de cartón en desuso, sino también con los ya clásicos peces hechos con bolsas, sobre todo de leche.

No faltaron las maderitas para hacer construcciones, tizas, crayones, papel y muchas pinzas colocadas por todos lados para que los propios niños decoren el lugar con sus producciones.

 

 

 

Cecilia Bertolini, quien por cierto fue la que nos propuso el desafío, se encargó de los cuadros para el área audiovisual y de taller.

 

 

 

También dispusimos un espacio para dejar los abrigos y otro para recargar un poco de energías comiendo frutas y tomando agua.

 

 

 

Algunas imágenes de como quedó el sitio:

 

 

 

 

Es probable que me olvide de algo, pero en todo caso lo verán en la próxima entrega, cuando vean el sitio en acción.

Recuerden que este lugar estará abierto para que vayan a divertirse hasta el 29 de julio. Es en San José 1116 y el horario es de 13 a 18.

Por si esto fuera poco, los martes a las 15 habrá narración de cuentos a cargo de Caszacuentos y los viernes a la misma hora habrá talleres guiados.

Si necesitan más información a fijarse en la página de Punto de Encuentro del Mec.

 

PD: Para los que no lo sepan el Colectivo Kalenas está integrado por Kary, María y Cecilia (o sea, yo).  Nuestros emprendimientos son respectivamente, Me gusta el limón, Cosas de Juana y Pescando nubes. De tanto en tanto nos juntamos para trabajar juntas.

 

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