experimentando: bordado sobre papel

Me gusta el papel y me gustan los hilos. No es la primera vez que experimento uniéndolos, pero esta vez quería aprovechar la experiencia de alguien más y por eso decidí hacer el curso de Técnicas experimentales de bordado sobre papel que dicta Gimena Romero en Doméstika.

Este tipo de cursos, me inspiran un montón, además de animarme a hacer y experimentar cosas diferentes.

Primero, las herramientas. Hace tiempo que estaba pensando en hacerme un punzón para perforar más cómodamente el papel y el curso me dio el impulso y la idea concreta para hacerlo.

Como casi nunca tiro nada, tenía una aguja con el ojal roto esperando a ser reutilizada. Se combinó muy bien con un corcho grande y liso que me regaló el Río de la Plata en uno de sus temporales.

Siempre que puedo, salgo la mañana siguiente a un temporal a ver qué nos dejó la resaca. Así encontré muchas maderitas de formas curiosas, labradas por el agua. Lamentablemente, el río cada vez trae más plástico y menos tesoros labrados.

Para perforar el papel sin que se dañe y de manera cómoda, conviene tener una superficie lisa y rígida, pero que ofrezca poca resistencia a la aguja y se pueda perforar. Para cumplir esa función, utilicé una bandejita de poliestireno expandido.

El viejo y no tan querido pero casi omnipresente espuma plast. Trato de no comprar cosas que vengan en estas bandejas, pero a veces no hay más remedio. Por eso me alegra haber encontrado un buen uso para ellas. Si te pasa lo mismo, te cuento que además de para esto y para transportar comida fría, se pueden utilizar para mejorar la iluminación de tus fotos. Sobre todo las blancas, que se pueden usar como refractantes y son las más comunes.

Con todas estas herramientas y con las herramientas de bordado que ya tenía, me puse manos a la obra. Primero a probar los puntos sobre papel. En este caso, para que el muestrario sea más duradero, los hice sobre cartón. También reutilizando pedacitos de cartón y cajas que tenía por ahí.

Ahora sí, ya estaba lista para empezar a pensar en el proyecto final.

Primero me puse a bucear en el montón de papeles que voy guardando y atesorando, siempre pensando que algún día voy a poder hacer algo lindo con ellos. Encontré un mantel individual de papel craft bastante grueso que utilicé para la base.

La base conviene que sea de buen gramaje, pero sin pasarse, porque son varias capas de papel y se puede tornar más difícil el trabajo. Sobre todo si se piensa usar máquina de coser en algún punto. En mi caso no la utilicé, pero a eso no lo sabía aún.

Luego, buscando imágenes, encontré esta, que me encanta y la guardaba hace años. No recuerdo de qué revista la saqué.

Para quebrar un poco el fondo y darle textura, me pareció interesante usar la hoja de un libro antiguo. También tengo unos cuantos libros estropeados cuyas hojas voy utilizando en distintos proyectos.

Quería lograr un efecto bastante orgánico a pesar de las líneas rectas, así que corté las hojas con la regla para que los bordes quedaran irregulares.

Después de todos estos preparativos y elecciones, llegó la hora de utilizar los hilos para amalgamar y darle un sentido a todo el conjunto.

Este proceso me tuvo muy absorbida y olvidé sacar fotos, así que acá les muestro ya la pieza terminada.

Interpreté sus manos a mí manera…


Y la vegetación fue representada con una hoja natural. Es una hoja de magnolia. La recogí en la Plaza Zabala, ya hace un tiempo y le hice un tratamiento con glicerina líquida para que se mantuviera flexible.

Ya avanzado el bordado, me gustó la idea de darle un marco aún más orgánico y decidí utilizar esta hoja de papel reciclado que había hecho el año pasado.

En la imagen veo una mujer fuerte y hermosa, bailando suavemente una danza de vida, generando energía, rigiendo los elementos con sabiduría, dando vida. Por eso la nombré, Madre Naturaleza. Fue lo que me susurró al oído 🙂

Hilo de papel

En el curso, Gimena enseña a hacer hilo de papel. No es difícil de hacer, pero hay que tener paciencia, así como para bordar con él, ya que es mucho más frágil que otros hilos.

Sólo hay que cortar tiras finas de papel. En este caso utilicé una hoja que estaba esperando para convertirse en papel reciclado pero a último momento, cambió de vocación 🙂

Luego las torneamos con las manos, enhebramos la aguja y a bordar.

No he practicado mucho con este hilo, así que no puedo decir mucho más. Si te interesa, te recomiendo ir probando con distintos tipos de papel. Es importante que las tiras sean de un grosor uniforme ya que en las partes más angostas es más problable que se rompan. Para mí lo más fácil es cortar las tiras con trincheta, pero también se puede hacer con tijera.

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