la mano de monja

 

Siguiendo con Valparaíso, les quería hablar sobre un lugar especial, el lugar donde nos hemos quedado las últimas veces que hemos ido por allá. Es un hostal que se encuentra en un cerro residencial no turístico, el Cerro Monjas (Valparaíso está formado por un gran número de cerros, más de 40, pero solo un pequeño número son conocidos por sus atractivos turísticos).

 

 

 

Este no es un hostal corriente, es un lugar lleno de rincones mágicos, cosas raras, obras de arte. En su concepción es un lugar en el que no solo se ofrece alojamiento, sino que también oficia como galería de arte, teniendo exposiciones itinerantes así como obras propias y en ocasiones se realizan eventos, como presentaciones de libros o reuniones de artistas.

Christian, nuestro anfitrión, vivió muchos años en Italia y allí aprendió a cocinar sano y rico. Los desayunos son deliciosos y si te quedás con ganas de probar más de su cocina, podés pedirle un almuerzo o un cena.

El ambiente en La Mano de Monja es muy relajado y la casa invita a disfrutarla tanto de día…

 

 

 

 

 

 

como de noche…

 

 

 

 

Me gustan mucho los pequeños detalles que van formando ese ambiente único. Christian recoge él mismo las flores que le dan un toque fresco a la casa.

 

 

 

Los detalles en la decoración están por doquier, así, como al descuido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Christian, además de buen cocinero, es muy buen conversador y una persona siempre alegre, un placer haberlo conocido.

Pueden contactarse con La Mano de Monja aquí y aquí.

Gracias Kary por la recomendación 🙂

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *