reparando un agujero

El invierno, para mí, viene de la mano de las estufas. Me gusta tener por lo menos una fuente de calor en la que se vea la llama, si es posible, pero esto puede tener sus inconvenientes…

Me acerqué demasiado a la fuente de calor… este pantalón es ancho y a veces va por delante de mí. Al principio me molesté. Es un pantalón muy cómodo, uno de mis favoritos de este invierno, pero luego vi una oportunidad para aplicar el remiendo creativo y me puse a pensar y a buscar soluciones.

Porque en parte, de eso se trata el remiendo creativo, de buscar soluciones más allá de desechar la prenda dañada…

Aunque no únicamente de eso se trata. También se trata de jugar con telas, hilos, colores, se trata de buscar entre lo que ya tenemos para ver qué nos puede servir, se trata de dejar que los materiales que tenemos, unidos a nuestra imaginación y conocimientos, guíen el proceso creativo. ¡Me encanta!

Muchas veces, limitar nuestras opciones, hace que nuestra creatividad florezca de manera especial.

Esta vez, en mi caja de retazos encontré una tela bastante fina y de un color similar al del pantalón. Decidí usarla aplicándola como parche por el lado de adentro y fijándola con una costura por los bordes.

Además tenía, de épocas pretéritas, algunos hilos de colores que me gustaron para incluir en el remiendo. Mi idea era unificar la tela del parche con la del pantalón, a través de un bordado sencillo. Quería que fuera colorido, pero no demasiado llamativo.

El bordado, además de unir las dos telas y terminar de cubrir el agujero, serviría para reforzar la zona. Elegí la puntada más sencilla del mundo, pero no por eso deja de ser bonita y muy útil. Cubrí el remiendo con hileras verticales de punto hilván de un color y luego las crucé con líneas horizontales de otro color.

No sabía muy bien si resultaría. Pensé que con la nueva tela más el bordado, había posibilidades de que el parche quedara muy rígido, pero sin probar es imposible saber, así que probé.

Y quedó así.

Creo que el experimento tuvo un buen final. Me gustó, y lo más importante, puedo seguir usando mi pantalón, sigue siendo igual de cómodo y ahora lo veo más lindo que antes.

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